Meditación Crística ¿Qué es?


Meditación Crística ¿Qué es?



La meditación es una herramienta espiritual que cualquier persona puede aprender, no tiene condiciones de ningún tipo, solo basta la disposición, la disciplina, la inocencia, pues las herramientas espirituales finalmente están dentro de nosotros mismos. Pues como seres humanos integrales tenemos un Espíritu que si lo ponemos en movimiento es receptivo a su propia naturaleza. Muchas veces sin siquiera pensarlo podemos tener estados de contemplación, pero son solo eso: Pequeños espacios de tiempo de un estado. Entonces la meditación es la herramienta que nos permite prolongar dicho estado y comenzar a ver la realidad Divina que habita en nosotros, la verdad de Dios cuan Ser Creador que nos llena en lo más profundo de nuestro Ser, pero que tampoco está ajena a la realidad inmediata que vivimos en este mundo. Por ende, no es necesario vivir aislados del mundo para poder meditar, ya que, si nuestro Espíritu es Dios viviendo en nosotros, la meditación es el MEDIO para llegar a este Espíritu, en cualquier lugar y en todo tiempo. Lo que realmente importa es que tengamos a Cristo como nuestro conductor y tengamos la disposición a ser transformados gradualmente por el Espíritu que irá despertando en nosotros.

¿Para qué meditar?

La acción de meditar tiene propósitos, si bien con la práctica de la meditación podemos tener muchos beneficios como son la concentración, el aquietamiento del cuerpo, la mejor toma de decisiones, etc. meditamos para poder encontrarnos con Cristo y reconocer el Espíritu que vive en nosotros, meditamos partiendo de la base que tenemos un Espíritu al cual nosotros pertenecemos y que es Espíritu de Dios viviendo en nosotros. Espíritu del Creador. Entonces podemos conocer esta realidad divina por medio esta herramienta. Cuando entramos en la práctica de meditación vamos conociendo al Espíritu que nos habita, y mientras más vamos estrechando esta relación con nuestro Espíritu, el cuerpo, el Alma y la mente comienzan a ser gradualmente transformados, y por nuestra entrega y disciplina en la meditación iremos venciendo aquellos estados que nos deprimen, irritan, frustran, denigran, rebajan,  y el Espíritu irá revelando la parte luminosa de nuestra alma, aquellos buenos sentimientos que hacen del hombre y la mujer verdaderos seres superiores en Espíritu. El amor, la inocencia, la compasión, la humildad, la valentía, la lucidez, la honestidad, la alegría. Verdaderos estados de luz que nacen en la persona como en verdadero tesoro oculto en nosotros y que renacen por el mérito de haberse vencido a sí misma.

¿Por qué meditar?

La realidad Divina es vasta e infinita, es una realidad que no es posible conocer desde la condición material que tenemos en este mundo, sin embargo, eso no nos limita para acceder a la amplitud que hay en nuestro Espíritu. Vivimos en condición material es cierto, pero no estamos supeditados a ella, en la meditación vamos tomando conciencia de nuestra realidad espiritual, de que todo lo de este mundo es temporal y perecible. Es por ello que meditamos, porque lo realmente duradero no está en la materia ni en lo carnal, sino en la Vida que es partícula de Dios viviendo en nosotros. Meditamos porque solo así la Luz que habita en nosotros es expandida a quienes nos rodean, pues es influencia espiritual para otros que se disponen en inocencia y sin expectativas para vivir y experimentar lo nuevo, quienes quieren comenzar a vivir libres en el Espíritu al cual pertenecen. Meditamos porque así podemos superar aquello que por condición carnal y temporal nos debilita, y así podemos disponernos y prepararnos a dejar este cuerpo, para pasar de cuerpo carnal a cuerpo espiritual como todo ser creado por Dios deberá enfrentar.

 “EL ESPÍRITU ES EL ÚNICO CAMINO HACIA CRISTO DIOS”






Comentarios

Entradas más populares de este blog

De nada vale el arrepentimiento sin perdón…

PRESENTACIÓN